siguiendo con el ciclo de pelicula-musica-lectura cotidiano, hoy estuve leyendo algunos relatos de ficciones, borges cansa con tanta erudición, pero no puedo dejar de leerlo.
estuve hojeando el primer libro de poemas de gelman, violín y otras cuestiones; lo escribió a los veintiséis años, ya le había pasado de todo y aun no había vivido lo peor, el prologo al libro lo hace tuñon y es por si solo otro libro, una clase magistral de ironía, maldad y belleza.
no deja títere con cabeza en el camino de prologar a gelman, al cual llena de visionarias y merecidas alabanzas.
mientras escribo escucho a la spalding, otra que tiene veintipico y parece haber vivido cincuenta.
sigo viendo películas del australiano rolf de heer, hoy le toco a bad boy bubby, resumiendo: un semi retrasado mental vive con su madre, la cual lo somete a todo tipo de vejamenes, sexo incluido; hasta que un día aparece el padre y el pibe de treinta y pico de años sale por primera vez a la calle.
es un anarquista de verdad, como creo no ha existido nunca jamas.
no tiene moral, ni códigos, hace lo que le place.
ah si uno pudiera.
increíblemente el pibe en cuestión se va convirtiendo a su modo en un aburrido ser humano de los que andamos por ahí.
las otras noches en charla de amigos descubrí que hay tanto tabú y tanto mito respecto del sexo.
yo elijo la monogamia, como cada vez que estuve en pareja y la heterosexualidad porque los pibes no me gustan; pero de no darse estas dos condiciones: el amor y el gusto, andaría derrochando mis energías por todos lados.
no me quejo, soy muy feliz así.
pero sospecho que lo que uno piensa a veces asusta y suena horrendo.
ha veces es cierto.
a veces no.
generalmente ocurre que es un poco de las tres cosas.
en su único libro publicado spinetta decía: se torna difícil escribir con la misma brutalidad con que se piensa.
en mi caso creo que es una ventaja, de no ser así todos saldrían huyendo.
iba sin una luz, sin una rosa,
sin un poco de mar, sin un amigo.
me vio el caballo de la calesita,
me vio tan solo que se fue conmigo.
el caballo de la calesita
juan gelman
16.1.09
13.1.09
angustia
(Del lat. angustĭa, angostura, dificultad).
1. f. Aflicción, congoja, ansiedad.
2. f. Temor opresivo sin causa precisa.
3. f. Aprieto, situación apurada.
4. f. Sofoco, sensación de opresión en la región torácica o abdominal.
5. f. Dolor o sufrimiento.
6. f. náuseas (‖ gana de vomitar). U. solo en sing.
7. f. p. us. Estrechez del lugar o del tiempo.
Real Academia Española © Todos los derechos reservados
Larga ha sido esta tardecita. Primero anita prada susurrando sus cosas, mezcla de entre rios, drexler, buscaglia, aristimuño, y florencia ruiz.
Después la Winslet, que se come la película 'Revolutionary Road', y seguí con Girondo y escuchando tango mucho tango.
Pero el tema era otro y siempre yéndome por las ramas a ningún lado.
Cuantas cosas puede ser la angustia, sospecho que ser tanto es ser todo.
La princesa esta angustiada y por otro lado hay una historia.
Hay una angustia de meses y una historia que merece ser contada.
Hace quince años venia al negocio un niño regordete, sucio y mal entrabado, un desatino, chillón y molesto; a menudo lo acompañaban sus tres hermanos menores.
Iban o venían de la panadería siempre con una bolsa enorme de pan.
Tenia por costumbre entrar y tirar todos los papeles que se le cruzasen, me ponía muy molesto, no había forma de persuadirlo.
La batalla era constante, lo esperaba para que no entre al negocio, a veces lograba espantarlo, pero fueron mas las veces que me venció y tiro todo.
Le tire agua, le grite.
Una tarde le dije con mi rostro mas desencajado y violento que mataría a su madre, giro sobre los talones y me dijo: ella esta como muerta. Se fue sin tirar nada.
Siguió viniendo, como quien no quiere la cosa, un día se fue como quien se va.
El niño volvió estos meses, ahora es mi vecino, trabaja en el locutorio de junto.
Hace dos semanas me entrego unos papeles que le dejaron para mi del hipódromo, me pregunto si lo recordaba, pensé en mis deseos de matarle la madre a un niño de seis años y con pudor le dije que si, que lo recordaba.
Enseguida me refirió el episodio de los papeles y en media hora me contó su tragedia.
Del padre tenia apenas un vago recuerdo, solía volver por temporadas y en medio de sus borracheras le daba hermanitos.
Tiene una hermana discapacitada que lo acompaña en el negocio y su madre murió hace ocho años, luego de internaciones psiquiatricas y al cabo de un ya no fallido intento de suicidio.
Los cuatro fueron a hogares sustitutos, el termino en un instituto de menores.
Adoptaron a dos de sus hermanos, obviamente no lo adopto nadie a él, ni a su hermana discapacitada.
Ahora que cumplió veintiuno, volvió a la casa que era de ellos y les pertenece.
Empezó a trabajar. Tiene un sueño, quiere juntar a sus hermanos nuevamente, claro que los padres adoptivos no quieren saber nada de eso.
Algunos padres adoptivos deben pensar que un pibe es un plasma y que si tenes los papeles ya es tuyo y no tiene porque volver a Garbarino, junto a los otros plasmas. En fin, acto de amor las pelotas, egoísmo egocéntrico, complejo de dios, de amo y señor.
Los hijos adoptivos tienen derecho a saber de donde vienen y en muchos casos los padres nada quieren saber de ese pasado, como si quemara.
Nicolás ese es su nombre; trabaja seis días a la semana durante doce horas, consiguió una abogada que no le cobra y sigue luchando por ver a sus hermanos junto a el.
La vida es tan rara y da unas piruetas tan extrañas, las personas somos tan extrañas, que a menudo envidio al reino mineral.
“Es el mundo desamparo/ toda carne triste va/ pero yo la que te oprime/ Yo no tengo soledad”.
Gabriela Mistral.
1. f. Aflicción, congoja, ansiedad.
2. f. Temor opresivo sin causa precisa.
3. f. Aprieto, situación apurada.
4. f. Sofoco, sensación de opresión en la región torácica o abdominal.
5. f. Dolor o sufrimiento.
6. f. náuseas (‖ gana de vomitar). U. solo en sing.
7. f. p. us. Estrechez del lugar o del tiempo.
Real Academia Española © Todos los derechos reservados
Larga ha sido esta tardecita. Primero anita prada susurrando sus cosas, mezcla de entre rios, drexler, buscaglia, aristimuño, y florencia ruiz.
Después la Winslet, que se come la película 'Revolutionary Road', y seguí con Girondo y escuchando tango mucho tango.
Pero el tema era otro y siempre yéndome por las ramas a ningún lado.
Cuantas cosas puede ser la angustia, sospecho que ser tanto es ser todo.
La princesa esta angustiada y por otro lado hay una historia.
Hay una angustia de meses y una historia que merece ser contada.
Hace quince años venia al negocio un niño regordete, sucio y mal entrabado, un desatino, chillón y molesto; a menudo lo acompañaban sus tres hermanos menores.
Iban o venían de la panadería siempre con una bolsa enorme de pan.
Tenia por costumbre entrar y tirar todos los papeles que se le cruzasen, me ponía muy molesto, no había forma de persuadirlo.
La batalla era constante, lo esperaba para que no entre al negocio, a veces lograba espantarlo, pero fueron mas las veces que me venció y tiro todo.
Le tire agua, le grite.
Una tarde le dije con mi rostro mas desencajado y violento que mataría a su madre, giro sobre los talones y me dijo: ella esta como muerta. Se fue sin tirar nada.
Siguió viniendo, como quien no quiere la cosa, un día se fue como quien se va.
El niño volvió estos meses, ahora es mi vecino, trabaja en el locutorio de junto.
Hace dos semanas me entrego unos papeles que le dejaron para mi del hipódromo, me pregunto si lo recordaba, pensé en mis deseos de matarle la madre a un niño de seis años y con pudor le dije que si, que lo recordaba.
Enseguida me refirió el episodio de los papeles y en media hora me contó su tragedia.
Del padre tenia apenas un vago recuerdo, solía volver por temporadas y en medio de sus borracheras le daba hermanitos.
Tiene una hermana discapacitada que lo acompaña en el negocio y su madre murió hace ocho años, luego de internaciones psiquiatricas y al cabo de un ya no fallido intento de suicidio.
Los cuatro fueron a hogares sustitutos, el termino en un instituto de menores.
Adoptaron a dos de sus hermanos, obviamente no lo adopto nadie a él, ni a su hermana discapacitada.
Ahora que cumplió veintiuno, volvió a la casa que era de ellos y les pertenece.
Empezó a trabajar. Tiene un sueño, quiere juntar a sus hermanos nuevamente, claro que los padres adoptivos no quieren saber nada de eso.
Algunos padres adoptivos deben pensar que un pibe es un plasma y que si tenes los papeles ya es tuyo y no tiene porque volver a Garbarino, junto a los otros plasmas. En fin, acto de amor las pelotas, egoísmo egocéntrico, complejo de dios, de amo y señor.
Los hijos adoptivos tienen derecho a saber de donde vienen y en muchos casos los padres nada quieren saber de ese pasado, como si quemara.
Nicolás ese es su nombre; trabaja seis días a la semana durante doce horas, consiguió una abogada que no le cobra y sigue luchando por ver a sus hermanos junto a el.
La vida es tan rara y da unas piruetas tan extrañas, las personas somos tan extrañas, que a menudo envidio al reino mineral.
“Es el mundo desamparo/ toda carne triste va/ pero yo la que te oprime/ Yo no tengo soledad”.
Gabriela Mistral.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)